Ruptura matrimonial

Una ruptura matrimonial o de pareja no debe ser el origen del malestar, que lastre la inevitable negociación para tratar sobre intereses comunes y planee como un fracaso que marque opciones de futuro. En esta terapia especifica, se plantan las bases para hacer de la disolución de la unión una decisión positiva para ambos, cuidar de los sentimientos de ambos y reforzar el dialogo sobre negociaciones ineludibles y beneficiosas para ambos.

La terapia se divide en diez sesiones, 6 en pareja y 4 individuales (2 por cada miembro). Se diseña de esta forma para en las sesiones en pareja dar oportunidad de poner en común las peticiones de ambos e iniciar la negociación; y en la versión individual tratar con el profesional cuestiones personales sobre las que consultar antes de exponerlas en las negociaciones en común.
En la primera sesión se realiza una exposición de las causas de la separación; en la 2ª y 3ª de manera individual se habla de los sentimientos respecto al otro y los miedos ante la nueva situación; en las 4ª, 5ª, 6ª y 7ª se realiza un listado de peticiones y se inicia la negociación; en la 8º y 9ª individualmente se hace un repaso y evaluación de la terapia; y finalmente en la última se valora la terapia globalmente. En todas las sesiones se realiza psicoeducación y se ejercitan herramientas de dialogo.