Las minusvalias desaparecen

A lo largo de los años las personas con discapacidad han ido evolucionando de distintas maneras y la dispacadidad como minusvalía ha venido cogiendo un concepto diferente a partir del siglo XX por la sociedad, al hablar de discapacidad nos referimos a la minusvalía física que sufre una persona que le impide moverse por sí mismo, como su capacidad motora no se puede equiparar a la de cualquier otra persona física es por eso por lo que  los minusválidos disfrutan de ciertas ventajas.

Una de estas ventajas es que pueden aparcar más facilmente gracias a las zonas de aparcamientos para minusválidos reservadas para los mismos en cada municipio. Tanto se ha llegado a evolucionar en este ámbito gracias a las nuevas tecnologías que ya contamos con una aplicación que busca en menos de cinco segundos las plazas de aparcamiento para minusválidos disponibles que existen en cualquier lugar en el que estés.

Para obtener una tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad tienes que solicitarla al Ayuntamiento del municipo en el que residas habitualmente, para ello es necesario que el solicitante cuente con un grado de discapacidad igual o superior al 33% reconocida legalmente y que la discapacidad sea física, excluyendo todo tipo de discapacidad mental o psicológica,y por último requisito de un baremo de movilidad reducida positiva. Con esta tarjeta los minusválidos podrán aparcar en cualquier zona reservada dentro de España e incluso en el extranjero, además no hay limite de estacionamiento, podrá usarla tantas veces como quieran. La caducidad de la tarjeta dependerá de la edad del minusválido y de sus características específicas por lo que la tendrá que renovar cada cierto periodo de tiempo. No sólo podrán aparcar en los espacios reservados para ellos sino que con la tarjeta se les permite tambien en algunos municipios aparcar en áreas verdes y azules, zonas de carga y descarga, paso de peatones, paradas de taxis o de autobús…etc.