En contra de las barreras arquitectonicas

Las barreras arquitectónicas, que a veces pasan desapercibidas para buena parte de la población –a veces son ignoradas por quienes pueden llevar una rutina de más o menos calidad con ellas-, suponen un grave incordio para las personas con discapacidad. Estamos hablando de un conjunto de obstáculos físicos que dificultan que haya sectores de población que puedan desplazarse por los espacios urbanos con normalidad.

Así, estas barreras arquitectónicas suponen un verdadero un engorro para las personas afectadas; su presencia en el paisaje de los pueblos y ciudades puede dar lugar a que algunas personas no puedan acceder a ciertos lugares, desplazarse por ciertos edificios o llegar a unas zonas concretas.

Cuando una persona que va en silla de ruedas se topa con un bordillo sin ningún tipo de rampa que facilite el acceso, ahí tenemos una barrera arquitectónica. Por supuesto, existen muchas más barreras que hacen la vida de las personas con discapacidad más difícil. Por ejemplo, en nuestro país estamos acostumbrados a ver gran cantidad de edificios públicos -también privados, claro está- a los que sólo se puede acceder mediante escalera, ya que no tiene ningún tipo de rampa.

asdgConcienciar en esta materia es tarea de todos. Diversos colectivos y asociaciones vienen insistiendo desde hace años en la necesidad de eliminar este tipo de barreras arquitectónicas, como ONCE o IMSERSO.

Todos estamos acostumbrados, lamentablemente, a ver autobuses urbanos a los que les falta la rampa para personas en sillas de ruedas; a veces, la desidia y la falta de empatía de las empresas lleva a que, cuando las guaguas sí disponen de esas rampas, éstas no funcionen.

Las personas con discapacidad visual son otras de las más perjudicadas, teniendo que sortear en sus cotidianidades cantidades de elementos urbanos que les dificultan la vida y que deberían de haber desaparecido. No obstante, en este escenario hay mucho por hacer, por lo que todos deberíamos mostrar empatía y trabajar por que desaparezcan las barreras arquitectónicas.