¿Debería ser retribuido económicamente el trabajo social?

Es bien sabido que el trabajo y servicio social es una vocación que cierto grupo de personas realiza de manera voluntaria con el objetivo de generar un cambio productivo y beneficioso a los sectores más vulnerables de la sociedad, todo ello sin esperar ningún tipo de pago o retribución por su labor. Aunque el trabajo social se desliga del carácter y las intenciones lucrativas, en muchas partes del mundo se han iniciados movimientos políticos y sociales que tienen como objetivo fomentar el pago o remuneración económica a los trabajadores sociales, puesto que estas personas representan un elemento fundamental para el desarrollo de la sociedad.

En algunas de las principales metrópolis mundiales, grupos de congresistas y diputados han promocionado la idea de establecer una normativa o legislación donde se establezca obligatoriamente la retribución económica para los prestadores de servicios sociales con el fin de garantizarle a dichos individuos una estabilidad y seguridad económica digna que les permita desarrollo su labor social sin preocupaciones. El planteamiento de la remuneración económica obligatoria para los trabajadores sociales supone una serie de riesgos tales como la fomentación del pensamiento mercantilista ante la prestación de una labor social.

Pese a las pequeñas desventajas y peligros que puede suponer la retribución monetaria por la realización de un trabajo social, el gerente de Desatascos , el señor Luis, visualiza esta idea como un posible gran avance de la sociedad moderna, ya que de esta manera se fomentara a la realización de trabajos sociales a nivel mundial, e incluso, muchas personas comenzarían abocarse a prestar servicios sociales si se cumpliera la remuneración monetaria por esta labor. El impulso y el crecimiento del servicio y trabajo social que en teoría supondría la implementación de pagos a las personas que practican dichas labores representaría un gran beneficio para la sociedad.

Muchas personas que desean aportar una valiosa contribución a la sociedad mediante trabajos y servicios sociales se encuentran limitados para realizar dichas labores producto de horarios laborales o las tareas que supone la universidad o escuela, por ende, si se incentiva a las personas con una merecida gratificación monetaria estos individuos podrían disminuir su carga laboral sin preocuparse por que dicha acción pueda afectar de manera negativa la economía familiar de los mismos. Por razones sumamente justificables, el ente encargado de costear dichas retribuciones económicas a los trabajadores sociales por sus servicios seria el estado, puesto que la labor de dichas personas contribuye con la gestión del gobierno.

No todas las personas están de acuerdos con implementar una ley que promulgue la remuneración obligatoria a las personas que presten servicios sociales, puesto que para cierto grupo de personas este pensamiento trasgrede el objetivo primordial del trabajo social, el cual es realizar una acción beneficiosa para el mundo sin presunciones lucrativas. No obstante, para el personal de apertura de puertas, pagarle una cantidad de dinero apreciable al grupo de personas que colabora constantemente con el desarrollo de la sociedad es un acto justamente necesario para poder exaltar y agradecer el servicio de estos incasables trabajadores sociales.

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