La Responsabilidad Social Corporativa y el Trabajo Social, un ejemplo riojano

La responsabilidad social empresarial, tan en boga en los últimos años y por la que las grandes empresas y corporaciones muestran cada día un mayor interés, puede definirse como la colaboración voluntaria de una organización en el mejoramiento social, económico y ambiental de su entorno. Esta colaboración al ser voluntaria no tiene por tanto relación con el cumplimiento de legislación alguna, ya que estas son de obligatorio acatamiento para las empresas.

Si bien es cierto que las empresas persiguen fines que van más allá de la simple filantropía, ya que en general buscan diferenciarse de los competidores y aumentar sus niveles de valoración por parte de los consumidores; los efectos favorecen tanto a sus propios trabajadores, como a proveedores y clientes pero también al entorno y a las comunidades donde se desenvuelven sus actividades.

Aunque pueda existir algo de controversia respecto al nacimiento de la Responsabilidad Social Empresarial, ya que algunos autores señalan su origen en la década de los treinta y otros en los setenta, lo cierto es que en la década de los años noventa es cuando el mundo le da un mayor interés al estudio y desarrollo de políticas de responsabilidad social corporativa, alcanzado la mayor relevancia en el siglo actual.

El Trabajo Social y la Responsabilidad Social Empresarial tienen una marcada relación tanto en sus orígenes, como en la contribución que el primero puede aportar al desarrollo e implantación de la segunda. Tan es así que puede decirse que el trabajo social siempre estuvo  ligado a las acciones de filantropía por parte de las empresas y organizaciones privadas, desligándose poco a poco de ella en la medida que las naciones pasaban a manejarse con los conceptos del Estado de Bienestar.

Y ello se debe a que los trabajadores sociales  tienen las competencias necesarias para participar en la elaboración de los proyectos de responsabilidad social empresarial, ya que no solo conocen el modo de abordar las problemáticas individuales, sino también los mecanismos para promover el desarrollo comunitario, evaluar los resultados y apoyar en la divulgación de los efectos de las medidas implantadas por las empresas en el marco de un programa de responsabilidad social empresarial.

Proyectos como el de la AIER, Asociación de Instaladores Electricistas, de Energías Renovables y de Telecomunicaciones de La Rioja, que en ocasión del cumplimiento de cuatro  décadas de historia, ha decidido implantar el proyecto “Energéticamente Sociales”, son una muestra de cómo se pueden relacionar los trabajadores sociales y las organizaciones.

El proyecto que ha sido el resultado de la identificación de las necesidades más apremiantes, en materia de adecuaciones eléctricas y de telecomunicaciones en las organizaciones que usualmente trabajan con los colectivos más desfavorecidos tales como Cáritas, Asociación Pro-Infancia Riojana y Banco de Alimentos, abarcará la renovación de las instalaciones de 12 de las sedes de estas organizaciones, específicamente:

  • Se reformaran las instalaciones eléctricas de 10 alojamientos temporales de Cáritas
  • Se actualizará el sistema de iluminación del Banco de Alimentos para hacerlo más eficiente energéticamente y por último
  • En la APIR y con el objetivo de preservar la salud visual de los menores que allí hacen vida y apoyar en el trabajo que realizan en pro de los niños, se mejorara su eficiencia energética y se realizarán adecuaciones en materia de telecomunicaciones.

El aporte de la AIER consistirá en la realización de los trabajos sin coste por parte de los técnicos electricistas y en la donación del material necesario para acometerlo, gracias a los aportes económicos de las propias empresas afiliadas y a la colaboración de sus proveedores. Si los fondos recaudados excedieran el costo de las luminarias, cableado y el resto de los materiales necesarios para las actuaciones, entonces será destinado para abonar a la factura de la luz de las familias y/o  colectivos con mayor necesidad identificados por los trabajadores sociales.

El trabajo social como eje motivacional para la sociedad futura

Inculcar el pensamiento que vaya en pro de aportar la grandeza y la estabilidad en los puntos más críticos en la sociedad, será la tarea de la población que deja en vigencia un trabajo continuo que nunca ha de decaer. Incentivar el trabajo social a los jóvenes que están iniciando una etapa de conciencia propia y conocimiento individual, permitirá que la cadena de raciocinio social nunca se reviente.

Tomando en consideración que las generaciones futuras están siendo totalmente persuadidas por el progreso de la modernidad, éste tipo de aspectos que realmente interesan, como lo es, el trabajar por el progreso del mundo, están siendo dejados a un lado. Empezando por el hecho de que el trabajo sin fines de lucro, está contrapuesto a la educación que hoy día se recibe. Trabajar por algo siempre ha de tener un precio; según lo presume la sociedad de ahora.

Incentivar proyectos continuos en las casas de estudio

La ejecución de proyectos en los distintos ámbitos de desarrollo educacional, colegios y universidades deben proyectar el sentido primordial y la importancia del trabajo social. Fomentando la conciencia del trabajo sin lucro alguno, pero con fines de excelencia y crecimiento, impulsará a las jóvenes naciones a trabajar más por el mundo.

La iniciativa de plantear proyectos con ejecución inmediata que se lleven a cabo continuamente, en los diversos ámbitos de aprendizaje, impactará el pensamiento y la conciencia de trabajar en los espacios sociales, políticos y económicos, ejes primordiales de una sociedad, que a lo largo de los años sufren decadencias y ameritan atenciones inmediatas, por parte de los que hacen vida en una nación, especialmente los jóvenes futuros.

Ser portavoces del trabajo por la humanidad

Iniciar una cadena de conciencia empieza por las acciones que realmente han marcado el trabajo social, por lo que yo como portavoz he hecho para cambiar el mundo, es así como podemos ser el eje principal del plano de la motivación. Partir del mis acciones como experiencias que me han transformado tanto a mi como a la sociedad, estimulan el concepto ajeno del que no conoce, a veces la falta de información y la asesoría pueden ser uno de los más graves problemas que atrasan el trabajo por la humanidad.

Propongamos un proyecto que de impulso a los jóvenes futuros

Masificar la inteligencia global de mentes conscientes y ejecutarla a través de iniciativas, superan a un buen grado lo que podría considerarse un trabajo social. Dedicándonos al margen de la sociedad actual y el modernismo de los jóvenes que harán vida en un futuro; acudir a una ONG para proponer nuestro punto de vista guiado hacía un proyecto que se encargue de difundir el mensaje valioso, totalmente moral, acerca de los trabajos sociales, permitirán impulsar el motor de arranque para la concientización no solo de los jóvenes, sino de un país que progrese gracias a los grandes aportes y cambios que se vayan dando a lo largo de los años.

Convirtamos nuestras palabras en acciones y nuestras acciones en hechos.

Como la sociedad moderna afronta el trabajo social

Es indudable que aspectos como la globalización, las redes sociales, el indomable avance tecnología, el multiculturalismo y demás factores actuales han afectado diferentes ámbitos de la sociedad moderna, entre ellos analizaremos como el trabajo social y el voluntariado ha sido afectado por este tipo de factores influyentes y como la población de esta época afronta tal ámbito.

La vigente tendencia a la corrección política ha generado que el individuo moderno se considere más consciente y comprometido con diferentes causas sociales y en la lucha de las injusticias y discriminaciones, lo que supondría en perspectiva que también la sociedad estaría más interesada en participar en los trabajos sociales o en las diferentes actividades de voluntariado que se desarrollan en todas las ciudades. Lamentablemente esta hipótesis no es comprobable, puesto que los estudios indican que en los últimos años las tasas de personas que se suman a los voluntariados, las jornadas y organizaciones trabajos sociales no se han incrementado de manera notable.

La realidad indica que la sociedad actual y el individuo moderno está más preocupado por demostrar su simpatía con una causa social a través de las famosas redes sociales, que en realizar algún tipo de acción para lograr contribuir realmente con la causa en cuestión. No obstante, no todo es reprochable y condenable en lo que respecta a la sociedad moderna y su forma de afrontar el trabajo social, ya que actualmente las personas han generado nuevas e innovadoras formas de ayudar y cooperar con las instituciones, causas y organizaciones de voluntariado por medio de herramientas sofisticadas.

Cuando una causa o jornada de trabajo social se vuele tendencia o viral en las redes sociales, consigue rápidamente un carácter mediático lo que atrae la atención del gobierno, instituciones y personalidades que pueden apoyar mediante la financiación o la promoción de dicho voluntariado para mejorar y potenciar los resultados que se esperan del mismo, por lo tanto, difusión por medio de las redes y de la tecnología, un acto que pueden realizar las personas desde la comodidad de su hogar, es una gran forma de contribuir socialmente con los trabajos y voluntariados.

El personal de Fontaneros siempre apoya todo tipo de trabajos sociales que estén a su alcance, incluso cuando se trata de causas inaccesibles geográficamente para la empresa, los trabajadores también expresan su apoyo mediante las redes sociales con la promoción de hashtag y mensajes respaldando dicha causa social.

Otra de las formas que ha ingeniado la sociedad actual para apoyar y respaldar el trabajo social es mediante los denominados crowdfunding o financiación grupal y colectiva, el cual es un sistema o herramienta novedoso que permite que múltiples personas puedan financiar una idea de forma rápida. Los organizadores de proyectos sociales utilizan las páginas y servidores de internet creados para crowdfunding y promocionan sus ideas para contribuir con una causa en específico y si las personas desean colaborar con el trabajo social en cuestión pueden apoyarlo económicamente con la cantidad de dinero que deseen.

¿Porque la corrección política no ha logrado promover el trabajo social voluntario?

Estamos a punto de llegar a la segunda década del nuevo milenio y parece que la población mundial ha dado un excelente paso hacia la consagración de una sociedad utópica, puesto que en los últimos años se ha evidenciado como los tabús, las discriminaciones y los grupos sociales oprimidos han encontrado la salvación en la nueva tendencia ideológica que rige el pensamiento de la mayoría de los ciudadanos del planeta tierra que cuentan con acceso al internet y a las redes sociales: La Corrección Política.

La corrección política es un movimiento ideológico que ha sido ampliamente influenciado y promovido por las redes sociales, el cual tiene como finalidad la promover la conducta de aceptación social independientemente de la raza, el sexo, los gustos sexuales, etc. Dicho movimiento social ha impulsado la lucha contra el racismo y la homofobia, la batalla por los derechos de la mujer, y demás reivindicaciones sociales que motivan a creer que la sociedad al transformarse en un grupo políticamente correcto está mejorando de manera exponencial, no obstante, la realidad del discurso y enfoque de la corrección política es otra.

Entre tanto, es importante mencionar la poca evolución o progresión que ha tenido el sentido de pertenencia comunitaria por el trabajo social, puesto que esta labor continúa siendo realizada por tradición familiar, es decir, padres que heredan dicha labor a sus primogénitos. Muy pocas personas que no poseen en su vida un vínculo concreto con el trabajo social logran incursionar a esta excelente y solidaria labor por voluntad e iniciativa propia. En una encuesta realizada a los trabajadores de Cerrajeros , se comprobó que ningún integrante del vasto personal de trabajo que conforma dicho equipo realiza alguna contribución o trabajo social en el año, lo que puede superponerse a la mayoría de las empresas y negocios de la zona.

Si la corrección política está promoviendo la formación de un ciudadano más tolerante, progresista y caritativo con la sociedad ¿Por qué dicho cambio no se ha reflejado en un aumento de la cantidad de personas que realizan trabajos sociales de manera voluntaria? La respuesta a esta interrogante radica en el oscuro y ominoso objetivo que fundamenta la corrección política, puesto que a pesar del errado axioma que se pregona el cual afirma que el individuo promedio desea ser un mejor ciudadano, la realidad es que gran parte de la internalización de pensamiento políticamente correcto se debe a la predisposición social de ajustarse a la tendencia del momento, es decir, la moda.

De esta manera, la corrección política puede ser entendida por los sociólogos y analistas de la conducta social de dos diferentes maneras, como una nueva ideología o una nueva moda. Probablemente, si se popularizara ampliamente por medio de las redes sociales la difusión de contenido multimedia relacionado con el trabajo social, el nuevo individuo políticamente correcto se apropiará de esta labor social y comenzara a evidenciarse el necesario progreso del trabajo social, por lo pronto, bastara con resignarse a vivir en una sociedad plagada por seres políticamente correctos, pero inapropiadamente ajenos a la labor social.

La Bioética como base fundamental del trabajo social

El trabajo social es fundamental para lograr potenciar las cualidades y capacidades de los individuos más desfavorecidos de la sociedad, es esta manera se logra generar un impacto positivo en la sociedad moderna, haciendo que esta funcione como una unidad poblacional más funcional y apta para afrontar las eventualidades que se puedan presentar. De igual manera, es importante entender que el trabajo social no solo está abocado a satisfacer las necesidades del grupo poblacional beneficiado al cual se dirigen las labores del trabajador social, puesto que también esta práctica debe tener un carácter educacional e instructivo.

La salud pública y el trabajo social son dos sectores íntimamente relacionados, puesto que gran parte de los esfuerzos y tareas sociales efectuadas tienen el objetivo de promover la salud y prevenir los padecimientos crónicos y agudos. Si bien el trabajador social no está capacitado para brindar la atención médica necesaria para la población desfavorecida, estos agentes tienen el objetivo de promover el bienestar físico y psicológico por medio del mejoramiento del acceso de los individuos desfavorecidos a las políticas de salud públicas y los servicios básicos. La labor del trabajador social y del médico profesional debe estar íntegramente relacionada, puesto que de esta manera se lograr la rehabilitación exitosa de los individuos en cuestión.

En este sentido, es importante mencionar que la bioética, la cual se entiende como aquellos principios y valores que deben respetarse y regir la práctica del clínico, no debe relacionarse únicamente a los aspectos morales que supone la experimentación en seres humanos, ya que también este conjunto de normas morales regula el tratamiento y las formas de rehabilitación de los pacientes. La bioética es una rama de las ciencias médicas que nació en los años setenta y desde entonces dicho termino ha sufrido una serie de cambios con el pasar de los años, siendo la definición más actualizada aquella que engloba los aspectos sociales y las medidas de salud pública.

Al momento de efectuar un trabajo social es importante no incurrir en los errores e injusticas castigadas por la bioética, tales como la autonomía, la cual se define como la capacidad del individuo de tomar sus propias decisiones, por ello, es importante que el trabajador social comprenda que cada labor realizada debe poseer el consentimiento de la persona que será beneficiada con el trabajo social a realizar, para ello se debe explicar de manera didáctica los beneficios de las medidas o políticas a aplicar.

Tanto los agentes públicos dedicados al trabajo social como los profesionales de la salud, desde las enfermeras hasta los médicos deben estar familiarizados con el concepto de bioética, por ello, resulta trascendental que se fomenten los talleres y charlas informativas que promuevan la internalización de este término. Muchos de los trabajadores que integran el equipo de cerrajeros de Cerrajeros, son trabajadores sociales durante su tiempo libre y en su gran mayoría todos aseveraron desconocer los conceptos y principios de la bioética, por lo que resulta notable la falta de conocimientos en esta materia por parte de los trabajadores sociales.